Ratifica Cuba compromiso ante la epidemia del VIH/SIDA

 El gobierno de Cuba renueva su compromiso de continuar garantizando el disfrute del derecho a la salud de todo nuestro pueblo y la respuesta mundial y regional al VIH/SIDA, expresó el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal.

El titular intervino en la reunión de alto nivel sobre el VIH/SIDA, que se realiza en el Salón de la Asamblea General, en la Sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, bajo el tema: Acabar con las desigualdades y encaminarnos hacia el fin del SIDA para el 2030.

Portal refirió que Cuba ha concebido el abordaje a la respuesta al VIH con un enfoque de Salud Pública, insertado en la Atención Primaria, centrado en las personas, y con participación intersectorial y de las poblaciones claves.

Destacó que en nuestro país, la mortalidad relacionada con el SIDA disminuye progresivamente y la incidencia de esa enfermedad muestra una tendencia a la estabilización.

Indicadores positivos

Al intervenir en la reunión de alto nivel sobre VIH/ SIDA  que se desarrolla en la sede de las Naciones Unidas, el Ministro de Salud Pública, José Angel Portal, resaltó que en 2019 y 2020 Cuba no reportó ningún contagio por VIH de madre a hijo.

Uno de los indicadores positivos, destacó, es que las personas menores de 15 años no están prácticamente afectadas por esa epidemia en el país, donde anualmente se realizan alrededor de dos millones de pruebas serológicas; de ellas, más de 300 mil a gestantes.

Portal dijo que el enfrentamiento a la Covid-19 ha demandado un esfuerzo extraordinario para Cuba, en medio de una asfixiante guerra económica y la aplicación de inhumanas medidas coercitivas unilaterales.

Pero enfatizó que nada ha impedido consolidar las acciones de prevención y la atención a quienes se han contagiado con el VIH/ SIDA.

 Texto de la intervención del ministro de Salud Pública

Señor Presidente:

Veinte años después de la Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA, las desigualdades en el acceso a la salud no solo persisten, sino que en muchas naciones se acrecientan. A ese injusto escenario se ha sumado el impacto negativo de la pandemia provocada por la COVID-19, que influye de forma negativa en la implementación de las metas globales de la Agenda 2030 e impone restricciones a su plena consecución.

En medio de esas adversidades, esta reunión nos brinda la oportunidad de compartir los progresos alcanzados y ratificar nuestro compromiso de poner fin a la epidemia del SIDA, como un legado a las generaciones presentes y futuras.

Cuba ha concebido el abordaje a la respuesta al VIH con un enfoque de Salud Pública, insertado en la Atención Primaria, centrado en las personas, y con participación intersectorial y de las poblaciones claves, atendiendo a las necesidades propias de cada grupo.

En nuestro país, la mortalidad relacionada con el SIDA disminuye progresivamente y la incidencia de esta enfermedad muestra una tendencia a la estabilización. Uno de los indicadores positivos, es que las personas menores de quince años no están prácticamente afectadas por esta epidemia.

En 2015 la Organización Mundial de la Salud nos otorgó la condición de primer país del mundo en eliminar la transmisión madre a hijo del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la sífilis. Dicha condición fue revalidada en los años 2017 y 2019, manteniendo en la actualidad el cumplimiento de tales propósitos.

Con regocijo podemos decir que en los años 2019 y 2020, por ejemplo, Cuba no reportó ningún contagio por VIH de madre a hijo.

Entre las muchas acciones que se llevan a cabo en el país, podemos destacar la implementación de un Programa de prevención, diagnóstico y tratamiento antirretroviral. Anualmente se realizan alrededor de dos millones de pruebas serológicas; de ellas, más de 300 mil a gestantes, con una cobertura de tamizaje y de tratamiento antirretroviral que sobrepasa el 99%.

Además, hemos logrado avanzar de manera sostenida en la sensibilización de la sociedad en relación con la eliminación de estereotipos de género y patrones sexistas que desfavorecen a la mujer. Hoy existe entre nuestra poblaciónmás comprensión y aceptación de la diversidad sexual y hacia las personas que viven con esta enfermedad.

Con la implementación del nuevo Plan Estratégico se garantiza una mayor calidad de vida a las personas con VIH, así como la disminución progresiva de los contagios con nuevas infecciones. De esta manera, se han logrado altas coberturas de tratamiento y se hacen esfuerzos por disminuir la carga viral circulante e incrementar la adherencia terapéutica, acercándonos a la meta 90-90-90.

Señor Presidente:

Aun cuando el enfrentamiento a la COVID-19 ha demandado un esfuerzo extraordinario en todos los ámbitos para mi país, en medio de una asfixiante guerra económica y la aplicación de inhumanas medidas coercitivas unilaterales, que nos han limitado el aseguramiento médico para el manejo de esta y otras enfermedades, nada nos ha impedido continuar consolidando las acciones de prevención y la atencióna quienes se han contagiado con el SIDA.

En este escenario Cuba renueva su compromiso de continuar garantizando el disfrute del derecho a la salud de todo nuestro pueblo y la respuesta mundial y regional al VIH/SIDA.

Solo la integración, la solidaridad internacional y la acción conjunta entre nuestros países y gobiernos asegurarán el éxito frente a las pandemias del VIH/SIDA y de la COVID-19. Es la manera de hacer que permitirá lograr una respuesta efectiva ante futuras emergencias sanitarias.

Escribir un comentario