Medallas de metal, de corazón y del honor

El último grupo de deportistas, técnicos y entrenadores que conformaron la delegación cubana a los XXXI Juegos Olímpicos de Río 2016 arribó a la Patria luego de rendir una ardua faena en esa ciudad brasileña, que ubicó al mayor archipiélago de las Antillas en el sitio 18 del medallero por naciones con 5 preseas de oro, 2 de plata y 4 de bronce.

El avión que trajo la comitiva caribeña aterrizó al filo del mediodía de hoy en el aeropuerto internacional José Martí, de La Habana.

En acto de recibimiento presidido por Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC); José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano (COC), y Antonio Becali, presidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), el boxeador guantanamero Arlen López, campeón olímpico de la división de 75 kilogramos, señaló que vuelven como juraron en el acto de abanderamiento de la delegación,  "con la bandera en alto tras defenderla en una dura batalla en la que siempre nos acompañó el compromiso con nuestro pueblo".

Expresó que el reciente cumpleaños 90 del Comandante en Jefe, y los innumerables mensajes de compatriotas al tanto de cada deporte, resultaron estímulos permanentes. "Hubiéramos querido más, pero nunca nos faltó la entrega  y el sacrificio en cada escenario",  enfatizó el joven pugilista.

Ronal Hidalgo Rivera, Segundo Secretario del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), transmitió  a nombre del pueblo cubano el más merecido reconocimiento a la delegación que nos representó en la cita cuatrienal de los deportistas del orbe.

"Para los cubanos que desde la patria los seguimos competencia por competencia nos resulta extraordinario saber que una pequeña isla subdesarrollada y bloqueada, como la nuestra, pueda exhibir unos jóvenes campeones olímpicos y a otros, que aunque no alcanzaron una medalla, nos dejaron un sabor dorado en los labios por su derroche de coraje y entrega en el terreno de juego", señaló.

Sabemos bien las dificultades que enfrentan para su preparación y las desiguales condiciones materiales con respecto a los atletas rentados de otros países,  pero sabemos también del tamaño de sus corazones y de sus valías, del valor que caracteriza a los mambises olímpicos de estos tiempos, expresó Hidalgo Rivera.

Ocupar un lugar 18 en medio de un mundo donde el deporte y los deportistas son llevados de un país a otro, de una bandera a otra como simples mercancías, tratados como marionetas, que tienen que obtener resultados para pagar sus inversiones, enfatizó, y más adelante reafirmó que Cuba es una de las pocas  naciones del mundo que cuenta con un caudal de campeones surgidos de su pueblo, hijos de campesinos y humildes trabajadores, es por eso que este pueblo los admira y los respeta.

Nuestros deportistas llevan el espíritu permanente del Cerro Pelado,  y la hidalguía de los campeones que nunca traicionaron su bandera, a pesar de millonarias ofertas...Qué mejor regalo para Fidel en su 90 cumpleaños que las medallas de metal, y las de corazón y las del honor, concluyó  el Segundo Secretario del Comité Nacional  de la UJC.

El momento fue oportuno para hacer entrega de un reconocimiento de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) a las féminas integrantes de la comitiva, a propósito de cumplirse este martes el aniversario 56 de creada la organización de masas.

La afición cubana disfrutó hasta el delirio las coronas conseguidas por los púgiles Robeisy Ramírez (56 kg), Arlen López (75) y Julio César La Cruz (81) y los luchadores del estilo grecorromano Ismael Borrero (59) y Mijaín López (130), quien se ubicó en el selecto grupo de los tricampeones olímpicos, igualando el privilegio que ostentan los boxeadores Teófilo Stevenson y Félix Savón, así como un grupo de las espectaculares Morenas del Caribe del voleibol femenino.

Los metales plateados del gladiador clásico Yasmani Lugo (98)  y la judoca Idalis Ortiz (+78), y los bronces de los boxeadores Joahnys Argilagos (49), Lázaro Álvarez (60) y Erislandy Savón (91) y la discóbola Denia Caballero, también merecieron el reconocimiento unánime de los cubanos y las cubanas.

En tiempos de un auge tecnológico sin precedentes y una desmedida mercantilización, el deporte revolucionario cubano está convocado a replantear enfoques metodológicos, perfeccionar conceptos en torno al estudio de rivales, renovar donde sea necesario y empoderar el quehacer de los expertos encargados de dar seguimiento al accionar de los colectivos técnicos.

Ahora el reto es trabajar con más ahínco con vistas a los Juegos de Tokio 2020, y tomar lo positivo y lo negativo de cada victoria o revés.

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