Medidas de EEUU sacudieron las cuentas de emprendedores cubanos

Hasta hace dos años, trabajadores privados cubanos comentaban cotidianamente sobre los cruceros, mayormente estadounidenses, que atracaban en puertos antillanos, y cuyos pasajeros hacían compras a los artesanos.

Pero la administración del expresidente estadounidense Donald Trump prohibió esas travesías, con la consiguiente pérdida de una fuente de ingresos de los trabajadores por cuenta propia de la nación caribeña.

No sería la única mala noticia para ellos en relación con el bloqueo. Como el paquete de nuevas sanciones o ampliaciones de otras sobrepasó las 240, la mayor de las Antillas fue blanco de un despiadado rosario de apremios.

Entre ellos figuraron la limitación de vuelos y persecución de las operaciones comerciales y financieras del Estado.

La inclusión oportunista en una llamada lista de países que no cooperan con la lucha contra el terrorismo, las cortapisas al envío de remesas y los obstáculos a los viajes de tanqueros con petróleo, también agobiaron a la economía cubana.

Todo ello hizo mella en los trabajadores por su propio arbitrio, aunque irónicamente, la administración Trump dijo favorecer a ese segmento laboral, doblez ahora repetida por el actual secretario norteamericano de Estado, Anthony Blinken.

Una visión opuesta tiene OXFAM, confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, cuyos fines son humanitarios, ejercidos en 90 países.

Un nuevo informe de Oxfam aludió a una encuesta realizada aquí por Cuba Standard Business Confidence Survey, en el año 2020.

El muestreo reveló que más de 60 por ciento de los ejecutores de faenas privadas en Cuba consideraba que los daños causados por la pandemia de la COVID-19 a sus negocios eran equivalentes a las consecuencias del bloqueo estadounidense.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, destacó en la red social Twitter que mientras Blinken afirma que su país apoya a los empleados privados de esta tierra, mantiene las disposiciones que dificultan su desarrollo.

Y no se trata de huellas negativas en un minoritario sector poblacional porque ya representan 13 por ciento de las personas ocupadas.

La mano de obra por su cuenta en Cuba, que saludó la decisión del gobierno de ampliar a más de dos mil las ocupaciones autorizadas, hoy NO se explica el modo en que la favorecen con el asedio de Washington.

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