Lorena o el cuidado de la infancia en tiempos de la Covid-19

Lorena es una pequeña de 5 años del municipio montañoso de Manicaragua en el Escambray villaclareño recientemente recuperada de la Covid-19.

Su corta edad le impide explicar mejor, las consecuencias para los niños de esa terrible pandemia. Daños y secuelas que bien conoce su mamá Yaremis Arencibia, que agradece infinitamente a la medicina cubana por haber salvado a su hija, quien padece además de Leucemia Linfoida Aguda.

Las evidencias de cuánto desvelo y consagración dedica la Isla al cuidado de la infancia en estos tiempos de enfrentamiento al nuevo Coronavirus, donde desde Villa Clara se extreman medidas principalmente en centros hospitalarios y servicios como el de oncohematología del Pediátrico José Luis Miranda. Lugar donde permanece ingresada la pequeña Lorena.

"Lo más importante siempre será la protección de los niños y por ello todos trabajamos fuertemente desde el inicio de la pandemia en Cuba".

Así lo explica la Doctora Marta Beatriz García Caraballoso, Jefa del Servicio de Oncohematología del Hospital Provincial Infantil José Luis Miranda de Villa Clara.

Estrategias que reclaman en pos de la infancia, la responsabilidad familiar y la unión de padres y personal de la salud.

Acciones que se promueven en la central provincia cubana de Villa Clara en la Consulta Especializada para infantes que padecieron la Covid-19, donde un equipo multidiscplinario labora para su bienestar físico y mental y entre ellos el Doctor Omar Hernández Rivero, especialista en Segundo Grado en Psiquiatría Infantil. 

Según el galeno resulta fundamental un estrecho seguimiento a aquellos niños que sufrieron el Sar-Cov-2 para evitar futuras complicaciones.

Además, en el ámbito de la salud mental, tanto en hospitalizados como en los que viven hoy el confinamiento, afirma que hay que tener en cuenta que son muchas secuelas a enfrentar y que requieren la colaboración y acompañamiento de las familias.

Un cuidado por las nuevas generaciones que también se protagoniza en las instituciones de la Primera Infancia por maestros y docentes que cumplen estrictamente medidas y protocolos higiénicos sanitarios, aborda Omayda Morales Martínez al frente de los Círculos Infantiles en el territorio.

Son las garantías de nuestra Revolución para los niños cubanos. Esas que permiten que este 1ro. de junio pequeños como Lorena le sonrían a la vida. 

  

 

 

 

 

 

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