#CubaRadio93: Amado Trinidad Velazco y la RHC Cadena Azul (III)

Amado Trinidad, fue sin dudas un hombre singular que por sus características personales,  situó su fortuna  en el negocio radial.

El Guajiro, como solían llamarlo, apostó por una radio más profesional  y desarrollada.

 Por ese camino dirigió sus pasos, no siempre seguros; teniendo en cuenta que, para que una empresa de cualquier índole sea exitosa debe estar sustentada sobre bases en las que no puede haber fallas.  

Son imprescindibles los análisis de factibilidad  económica, organización y control.

Indudablemente, en la puja con la CMQ, su más cercana perseguidora, invirtió mucho dinero al pagar altos salarios; sobre todo al talento artístico, sin las necesarias ganancias que ofrecieran el lógico e imprescindible respaldo financiero.  Con el tiempo se fue resintiendo su economía.

De todas formas  logró una emisora que inmediatamente ocupó los primeros lugares en el gusto nacional. Para decirlo en buen cubano, puso a correr al Circuito CMQ de los Mestre y a otras plantas en boga, entonces.

La RHC Cadena Azul,  impuso un estilo dinámico y novedoso.  De  su equipo de locutores, que en una emisora  son carta de presentación,  varios de ellos fueron espectaculares.  Recordamos a la pareja de Antonio González  (El Caribe) y Elio Oliva, a quienes por cierto, veremos tiempo después en Radio Aeropuerto Internacional,  la llamada “Frecuencia de Oro”.

A Luis Vilardel, le decían el Doctor, por su título de abogado. Cuando se cerró la RHC, pasó para Radio Progreso, donde fue también un locutor exitoso. Se destacó además, por sus dotes como hombre emprendedor en los negocios.

No podríamos olvidar a Gabriel Tremble, animador carismático y peculiar, con animación, digamos, un poco exagerada, por su tono y peculiaridades al decir. No había otro quien  hiciera la animación de esa manera; también llena de pasaditas adjetivaciones, pero que caían bien a pesar de todo, por lo que fue muy popular.

Otra de las voces destacadas de la Cadena Azul,  resultó el moronense,  Jorge Luís Nieto, quien  dejó de existir muy joven; prematuramente. Debió brillar durante más tiempo, pero lamentablemente no fue así. Hoy,  el día  1ro de Diciembre de cada año, está enmarcado como El Día del Locutor  Cubano, honrando su memoria.

Otra de las paradigmáticas figuras de esta emisora, lo fue Juan José Castellanos, quien  dejó su nombre para siempre entre los mejores narradores de novelas de todos los tiempos en nuestro país.

Los que tuvimos el privilegio de escucharlo aquellas noches a las 8:30 p.m., recordamos cuando comenzaba cada capítulo  de esta manera: “Abrense las páginas sonoras de la Novela del Aire, para hacerle vivir la emoción y el romance de un nuevo capítulo”.

El quizás más rápido locutor  de todos los tiempos, según muchos entendidos de la época,  lo fue Ibrahim Urbino. Famoso en la lectura de los “Flash” de último minuto, que iniciaba con una sirena, para llamar la atención del oyente. Urbino fue también, director de la Mil Diez, emisora del  Partido Socialista  Popular.

Ya por los 70 del pasado siglo,  podíamos  verlo con frecuencia al mediodía junto a su entrañable amigo, el maestro Adolfo Guzmán,  en animadas conversaciones.

Local de RHC Cadena Azul en la década de los años 50El lugar de las tertulias, invariablemente, las barandas  de la esquina  de 23 y M, o en la parte del  hotel Habana Libre.  Era locutor en esos momentos de la cabina del  Canal 6 de la TV. Una de las tantas glorias de la locución cubana.

Volvamos a los inicios de  la RHC: las letras CMCY,  590 kls,  salieron del ostracismo y se convirtieron en la famosa  Cadena Azul, aquí en la Capital.  Según se dice,  sus letras significaban Radio Habana Cuba.

Había adquirido también, como ya hemos dicho, otra pequeña  emisora, la Cadena Roja, CMW. “La primera del dial”, como se presentaba.

El próximo miércoles seguimos por este recorrido que además de enriquecedor testimonio, es nuestro homenaje a los 93 años de la Radio en Cuba, desde la perspectiva de la radioemisión que se hacía y escuchaba en la capital de todos los cubanos.

Muchos que peinan canas conocen estas historias, pero nuestros “Pinos Nuevos” de la  radio puede por este testimonio ganar en cultura histórica sobre nuestra amada Radio. Seguiremos contando sobre el medio en la capital en la etapa prerrevolucionaria. ¡Muchas Gracias!