Anécdotas radiales

Una mañana, estábamos en la CMQ, grabando un capítulo de Leonardo Moncada. Los programas se hacían en vivo; algunos se grababan. Yo conservo memorandos, en los que me notificaban que “tal día a tal hora usted tiene grabación de Divorciadas”, que era una novela que se trasmitía a las once y media de la mañana.

Moncada era un programa de aventuras campesinas, protagonizado por Eduardo Egea, escrito primero por Leovigildo Díaz de la Nuez, después por Enrique Núñez Rodríguez, donde, también, actuaban Ramón Veloz, que hacía Pedrito Iznaga, y Antonio Hernández, el Bejuco.

Bueno, ese día el efectista principal era Carlos Planos Osorio, que también interpretaba el perro Campeón. Planos posaba de ser muy serio y era un gran bromista. Me acuerdo de que ese día comenzaba en el programa un joven efectista y Planos le dijo: “Por favor, Fulano, ve al departamento de efectos y diles que, para hacer la grabación, nos hace falta el saco de murmullos”.

Salió el muchachón y, al ratico, regresó con un cartucho repleto de cintas magnetofónicas. Una risa general estalló en el estudio.

Era una de las bromas de Planos Osorio.