“Porque la radio es magia y aventura” (+Audio)

Un medio para soñar, crear y echar a volar la imaginación. Un espacio para sentirse segura. Un sitio en el que desaparecen las tristezas, las preocupaciones y los problemas.

Así, me describían la radio hace ya casi cinco años cuando iniciaba mi carrera como periodista, y ciertamente la experiencia me ha demostrado que todos tenían razón.

Muchos no lo entienden, pero lo cierto es que la radio tiene ese efecto, esa magia que nos permite demostrar una vez más que lo esencial es invisible a los ojos. Por eso se escucha, pero, sobre todo, se siente.

Hablar de ella, no es solo mencionar ese aparato que capta las ondas electromagnéticas que más tarde se escucharán en forma de música, voces y sonidos. Este es un espacio de producción de contenidos, un medio de representación social; es tecnología, instrumento de comunicación, cultura, deleite, instrucción y aprendizaje.

La realidad confirma que, en tiempos de incertidumbre absoluta, la radio ofrece foco y contexto, acompaña sin molestar, consuela, ayuda, tranquiliza, divierte, alivia. La voz contagia emociones y sirve además como refugio para quienes viven momentos de angustia.

Así lo ha demostrado en Pinar del Río en el último año, un periodo en el que, en medio de la crisis generada por la COVID-19, nuestras emisoras cambiaron rutinas, programas y costumbres, para convertirse en portavoces de las informaciones que el pueblo necesita conocer.  

De modo que, a través de estas frecuencias hemos sido cómplices de historias cargadas de humanismo, valor, solidaridad y mucho amor. Hemos acompañado a familias enfermas, hemos vivido de cerca el temor de los pacientes, hemos llorado con las vivencias de los médicos, pero también hemos reído orgullosos por la valentía de nuestros jóvenes.  

Destaca, además, en esta etapa el compromiso y valores de los periodistas, quienes, más allá del temor por lo desconocido, nunca dejaron de reportar, incluso en los lugares más recónditos de la geografía local.

Las circunstancias vividas los motivaron a trabajar más, a acompañar los gestos de altruismo de tantas personas que en Vueltabajo no podían quedarse en casa porque su quehacer era sumamente importante ya fuera en el enfrentamiento al nuevo coronavirus o en servicios vitales de la medicina.

Teletrabajo, grupos en redes sociales, videollamadas, perfiles en Facebook y Twitter que se convirtieron en escenarios para llamar a la conciencia social, figuran entre las nuevas prácticas que, rumbo a sus 90 años, ostenta orgulloso el sistema de la radio en la provincia más occidental de Cuba.

Estas han sido nueve décadas de constantes retos y superación, por ello, en este nuevo aniversario la meta es regalar programaciones de calidad a nuestra audiencia. Programas que diviertan, entretengan, enseñen, informen, apasionen, atrapen e involucren al oyente.

Ese será siempre el compromiso de los hacedores del medio en Pinar del Río, cuyos corazones laten unidos, porque nuestra radio es simplemente, muchas vidas que son una.