Radio Cubana ante la Covid19: El elogio merecido

Radio Cubana ante la Covid19: El elogio merecido

La radio es imbatible: una vez lo dije y mil veces lo ratifico. Siempre en la primera línea en las circunstancias más difíciles, siempre fiel, siempre “con el caballo enjaezado y la espuela en el tacón”.

Una emisora de radio es una escuela, un centro cultural, un soldado, una pasión, un camino. Su centenar de emisoras han conformado en verdad una familia interconectada  que se prueba una y otra vez. No hay medio que pueda recorrer, que pueda penetrar el país con tanta eficacia. Su red toca las grandes ciudades y los pequeños municipios, para luego poner esas historias, las nuestras, al alcance del mundo.

La información se volvió vital y la radio respondió con presteza. Un rediseño de la programación al aire, con un recio caudal informativo que permitió (y permite) conocer las medidas sanitarias imprescindibles, el denuedo del personal de salud, la solidaridad cubana por el mundo, el esfuerzo científico. Y, por supuesto, los datos diarios del enfrentamiento a la Covid-19, los dolores por tantos adioses, los desvelos, las humanas historias de ayuda y esperanza,.

Periodistas, locutores, sonidistas, técnicos, directivos, radialistas todos en un haz. Haciendo lo que bien saben los profesionales del medio: preguntar, grabar, aquilatar el esfuerzo, dar voz, imagen, presencia.

Tantas veces en la zona roja, o desde la propia casa, reinventándose, rearmándose, aprendiendo de nuevo. Espantando los ruidos como se puede, haciendo de la casa un estudio, Sin renunciar nunca al deber inexcusable de informar, de decir, de mantener al tanto a nuestra gente.

No podremos dejar de mencionar como un ejemplo, el noticiario Todos por Cuba. Paradigmático ejemplo para la historia de la radio cubana: pensando el país desde las acciones ―sin repeticiones espurias― y fomentando una radio participativa desde las emisoras de todo el país. 

Las plataformas digitales y las redes sociales adquirieron una nueva dimensión. Un muro de historias frente a las Fake News. Multimedialidad y presencia. Transmisiones conjuntas de conferencias, conciertos on line, programas especiales, informaciones de última hora. Un camino que solo puede crecer.

“Desde los micrófonos y las redes, sí podemos abrazarnos”, me confesó Salomé Campanioni, editora jefa del Portal de la Radio Cubana y editora general del sistema web de la Radio en Cuba. Eso ha intentado en este año tan difícil, la radio toda.

Hace más de dos décadas  trabajo en la radio, hace más que la escucho. Hablo desde la pertenencia y desde la asunción. Y no hablo de perfección ―nos falta mucho―, hablo de estirpe.

Vaya en este naciente 2021, el elogio merecido del que hablaba El Maestro, porque una emisora de radio es una escuela, un centro cultural, un soldado, una luz, un camino.  

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