Prensa al centro de la Covid-19

“Cuando usted vea un edificio en llamas y dos grupos corriendo: uno tratando de salir y el otro intentando acceder, el segundo, téngalo por seguro, son periodistas.”
La aseveración me llegó, hace años acá en mi Manzanillo de amores, como la definición correcta de los desafíos, el amor y los maravillosos riesgos que entraña la profesión de , y decir correcto y bien.

Ahora, en pleno siglo 21, la tesis se muestra ante mis ojos en medio de una pandemia que tiene al mundo agonizando de tristeza, y de la cual Cuba no escapa, con la estela de dolor y desdicha que deja el nuevo coronavirus.

Año complejo y difícil en el cual los periodistas y las periodistas de la Mayor de las Antillas han crecido, no solo en el ámbito profesional, también desde los más entrañables valores humanos, de la solidaridad, la justeza y el amor por la vida.

No importa el desafío porque el riesgo se asume hace un año desde la convicción permanente de cumplir el compromiso social de la prensa revolucionaria cubana: los profesionales de la palabra han ido a las mismas entrañas de las zonas rojas desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí. 

En esos sitios han estado más de 270 reporteros de medios nacionales y territoriales y el corazón se estremece, el alma llora, pero no tiemblan ni las ideas, los micrófonos, cámaras o grabadoras y desde aquellos escenarios han salido aleccionadoras historias que tienen en el amor por la vida de los demás, el autocuidado y la prevención como los principales ingredientes.

En este combate por la salud y la vida, la prensa cubana acompaña a la máxima dirección de la Revolución e informa, orienta, aconseja, alerta con el propósito de que todos cuidemos la vida como el tesoro más invaluable.

Ejemplos existen decenas, pero bastaría mencionar los programas que desde la radio y la televisión ponen el tema como centro de sus objetivos: ahí están en “Todos por Cuba”, de Radio Rebelde, y Cuba por la salud, de Cubavisión.

No menos trascendente constituye informar al mundo la mano solidaria que la Isla de Fidel tendió a los pasajeros del crucero inglés, la ayuda de miles de médicos y enfermeras a sanar a millones de personas en el mundo, mostrar los avances de los candidatos vacunales para la inmunización contra el nuevo coronavirus.

La tarea también ha sacado lágrimas para los integrantes del medio: algunos han enfermado pero no han fallecido, y varias instituciones cerrado, sin que ello implique silencio total, con la más tangible evidencia en el evento de transmisión que aconteció en la sede del ICRT. 

Hoy los colegas de la televisión matancera asumen el trabajo de sus homólogos de Tele Bandera, en Cárdenas para que a ese pueblo no le falte la información oportuna o el reportaje esclarecedor.

El combate contra la Covid-19 también es trinchera para los periodistas cubanos, profesionales. Uno experimenta satisfacción de formar parte de ese gran equipo y el orgullo de saber que a los riesgos, al desafío de decir, y decir correcto y bien, los reporteros también anteponemos el amor por la vida. (Fotos: Tomadas de Facebook) 

 

 

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